La metodología del Living Lab se basa en una premisa: las decisiones territoriales deben construirse con evidencia, conocimiento situado y gobernanza, no solo con opiniones o soluciones importadas.
Definición del problema y alcance territorial
Delimitación espacial y multiescalar del caso.
Diagnóstico territorial inteligente
Integración de datos geoespaciales, socioeconómicos, ambientales y digitales.
Análisis de plataformas y mediaciones digitales
Lectura territorial de plataformas como actores espaciales.
Co-producción de escenarios y opciones de intervención
Escenarios comparables para decisión.
Facilitación basada en evidencia
Mesas territoriales con insumos cartográficos y analíticos.